lunes, febrero 09, 2009

Un poeta antiguo.

Dylan Thomas

No entres dócil en esa dulce noche

No entres dócil en esa dulce noche:
debe arder la vejez y delirar al fin del día;
rabia, rabia contra la agonía de la luz.

Aunque sepa al morir que la tiniebla es justa,
porque sus palabras no relampaguearon el sabio
no entra dócil en esa dulce noche.

Tras la última ola el hombre honrado, clamando lo brillantes
que habrían bailado sus gestas pobres en las bahías verdes,
rabia, rabia contra la agonía de la luz.

El rebelde, que atrapó el sol cantándolo en su vuelo
pero aprende, tarde, que lloraba su paso,
no entra dócil en esa dulce noche.

El solemne, en su muerte, al ver con vista cegadora
que ojos ciegos podrían flamear como meteoros, alegres,
rabia, rabia contra la agonía de la luz.

Y tú, padre, allá en la altura triste,
con llanto feroz maldice, bendíceme ahora, te ruego.
No entres dócil en esa dulce noche.
Rabia, rabia contra la agonía de la luz.

Etiquetas de Technorati:

1 comentarios:

Anónimo dijo...

SABER LO QUE PIENSAS, ES SOLO PRIVILEGIO DE TU MENTE, SABER LO VEN TUS OJOS, ES SECRETO DE TUS PUPILAS, SABER LO QUE HACE LATIR TU CORAZON, ES EL DIA DIA DE TU SANGRE... LO QUE YO SE ES QUE CUANDO DICES LO QUE PIENSAS ES UN PRIVILEGIO PARA MIS OIDOS, VERME EN TUS OJOS ES UN SECRETO A VOCES QUE MIS PUPILAS DE REVELAN, SENTIR EL LATIDO DE TU CORAZON ES UNA COMUNION PERFECTA ENTRE EL CORRER DE TU SANGRE Y DE LA MIA... QUISIERA DECIR MAS, ESCRIBIR MAS, SABER MAS, SOLO PARA PODER DECIR LO MISMO DE MIL MANERAS DISTINTAS, HASTA QUE TE PIERDAS EN MIS PALABRAS, HASTA QUE TE REFUGIES EN MIS BRAZOS, HASTA QUE SIENTAS QUE NO HAY MEJOR LUGAR PARA TU CORAZON QUE EL MIO...